viernes, 27 de febrero de 2015

¿Cómo es posible?:una aproximación a la síntesis macroeconómica ortodoxa.

27 de febrero de 2015.

Para una persona sin formación en economía, creo que es difícil comprender las políticas de austeridad impuestas en los países de la zona euro en medio de una terrible depresión económica. Y lo es, porque en efecto es muy difícil.

Voy a intentar resumir cómo piensan quienes gobiernan la zona euro. Explicarlo para comprenderlo. Comprenderlo por dentro, para finalmente no estar de acuerdo.

La síntesis macroeconómica actual, o visión macroeconómica "ortodoxa", postula que como los agentes económicos actúan racionalmente, los mercados se vacían siempre. Es decir, que a los precios pactados, demanda y oferta se igualan y alcanzan un óptimo. Como el mercado laboral es también mercado, y sus agentes son racionales  asimismo, el mercado de trabajo se vaciará. En definitiva, no habrá desempleo involuntario. Y, si lo hay por un shock, tenderá a desaparecer rápidamente. Un shock es algo inesperado, que al no estar previsto aleja momentáneamente a la economía del equilibrio. Muy temporalmente porque los agentes incorporan su información y logran nuevamente el óptimo.

Sin dar muchas vueltas, esta opinión defiende que los precios y la oferta monetaria no pueden impactar durante un tiempo apreciable sobre la producción. Quienes nos gobiernan desde las "instituciones" o "troika", creen que imponer a Grecia, España, Portugal, etc. un proceso deflacionario relativo al resto de países, no tendrá efectos a medio plazo sobre el desempleo.

El problema es que la realidad es terca: observamos sin lugar a duda un tremendo desempleo involuntario y de larga duración, que conduce a millones de personas a la pobreza. Involuntario significa que quieren trabajar pero no pueden, porque no hay puestos de trabajo disponibles en la economía para ellos.

Es decir, los economistas que nos gobiernan creen que los mercados alcanzan espontáneamente una posición óptima, donde no hay desempleo involuntario a medio plazo. Para ellos, esta teoría es tan fuerte y clara, que no puede dejar de cumplirse, con pequeños errores de medida y con impactos a corto plazo tipo shocks.

Como keynesiano, creo que se equivocan. Que el proceso de austeridad (menos gastos) y de deflación relativa es muy perjudicial. Afirmo que el Banco Central Europeo debería imprimir más dinero y crear más inflación, y que debería mejorar la asistencia financiera de los países que están sufriendo más. En otras palabras: cambiemos las instituciones de la Unión Europea y las reglas impuestas en ellas para lograr un política expansiva de demanda efectiva. La actual nos lleva a una continuidad de la pobreza.

Dos apuntes adicionales. Me asombra que el gobierno español afirme ir muy bien cuando hemos crecido 1'4%. Desde cualquier punto de vista, es un crecimiento totalmente insuficiente y alejado del potencial de nuestra economía. Tenemos la suficiente capacidad de factores y de productividad total como para estar rebotando a tasas de crecimiento del PIB del 4%, con la creación de empleo consecuente.

Finalmente, ¿cómo explicar que los mercados no alcancen un óptimo si todos nos comportamos racionalmente?. Fundamentalmente porque los precios y salarios se comportan con desfases y siguen shocks de oferta: se adaptan lentamente a las sucesivas situaciones, y crecen o caen cuando bienes esenciales de la economía se hacen más o menos escasos, o se dan o no cambios tecnológicos.

Un poco de autocrítica final: falta un modelo matemático acabado de la producción de decisiones y los equilibrios resultantes, cuando se dan esas rigideces parciales y temporales. Necesitamos completar la teoría.

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