domingo, 20 de julio de 2014

Los efectos a largo plazo de una recesión.

Sí, la recesión actual puede dañar nuestro crecimiento a largo plazo.

Ignacio Escañuela Romana.
20 de julio de 2014.

Tendemos a pensar que los movimientos cíclicos de la economía no tienen efectos a largo plazo, anulándose las consecuencias de las recesiones con las expansiones posteriores. Este convencimiento se basa en los modelos neoclásicos de crecimiento, tipo Solow-Swan. En ellos las economías que se atrasan en su crecimiento per capita, por cualquier causa no estructural, tienden posteriormente a tener una expansión más vigorosa. Es la predicción de la convergencia: al final todas las economías tenderán a su nivel respectivo de renta per capita y stock de capital per capita.

La razón de esta tesis se sitúa en el motor básico del crecimiento de estos modelos: la diferencia entre su ahorro y el desgaste y crecimiento de la población origina la expansión económica. Aunque destruyamos momentáneamente capital, esto reducirá la depreciación de todo el stock existente y dará tasas de crecimiento más fuertes.

Gráficamente:


  Veamos:
- (d+n)*x es simplemente el efecto negativo sobre el stock de capital per capita (el capital disponible por persona para poder producir) de la depreciación del capital (se gasta y se vuelve obsoleto: anticuado) y del crecimiento de la población (a más personas, menos capital por cada una de ellas).

- s*f(x) es el ahorro, que en los modelos neoclásicos más simples se iguala automáticamente a la inversión (una idea inaceptable para un keynesiano).

Ante una recesión, la economía tendría un movimiento similar a:


La economía ha perdido capitla per capita por el descenso en la inversión causa/consecuencia de la recesión. Pero acto seguido se expande con vigor hasta alcanzar la senda anterior a largo plazo.

Lógicamente, el capital per capita crece en la medida en que el ahorro supera a esos dos factores negativos: zona del área azul. Como crece el capital per capita para producir, crecerá la producción per capita global en la cuantía fijada por los coeficientes técnicos que multiplican a ese capital. Todo ello supuesto que no varía la tecnología.

Tecnología que no es más que una mejor organización y disposición del capital, del trabajo, o de la reunión de ambos. En otra publicación hablaré de estas tres posbilidades, que se denominan técnicamente en economía crecimiento neutral en sentido de Solow, de Harrod o de Hicks. Tecnología que, por cierto, no tiene cabida en un modelo neoclásico más que como factor externo e inexplicable: no queda renta disponible para poder pagar a quienes innovan y al capital que utilicen.

Sin embargo, no es evidente que los efectos de una recesión importante sean compensados en el tiempo. Pensemos, primero,  en consecuencias de sentido común a largo plazo:

- El desempleo genera la pérdida de capital humano: muchas personas se desmotivan al salir del mercado laboral. Otras pierden la posibilidad o el interés de formarse. Se da, asimismo, emigración y una parte de ella es para siempre. A pesar del estímulo potencial a la formación de la persona en paro, si la recesión es muy fuerte, esa capacitación adicional no le asegura absolutamente nada. Simplemente no hay demanda de trabajadores por las empresas.

- Capital: una parte importante deja de ser utilizado y se deteriora rápidamente. Además, la carencia de inversión hace que el stock de capital existente sea cada vez más obsoleto.

- Tecnología: uno de los primero efectos de la recesión es la caída en las inversioens en tecnología y ciencia. En parte, contrapesado por el estímulo a las innovaciones que tienen algunas de las empresas con más problemas.

Pero dándole forma en la teoría económica, podemos plantear las consecuencias a largo plazo a partir de un modelo de crecimiento. Tomo aquí el más simple, el modelo AK, desarrollado entre otros por Rebelo.

El modelo AK nos dice:

Y = A * K

Donde Y es el producto nacional, A es el factor tecnológico, K es el capital. El modelo entiende que trabajadores y capital físico son esencialmente lo mismo: una inversión en formación o en formación física. La renta nacional es un producto de tecnología por capital incluidos físico y humano.

Esta función no cumple con las condiciones neoclásicas, y, a pesar de su simplicidad, nos permite vislumbrar posibilidades a corto y largo plazo. Además, es capaz de dar mejor razón, a pesar de su simplicidad, del crecimiento observado: no precisa de factores externos inexplicados..

El incumplimiento de las condiciones neoclásicas, hace que las curvas sean ahora:



Pero, ¿qué sucede ahora ante una recesión?. Que ésta impone un descenso a largo plazo del capital per capita y, por lo tanto, de la tasa de crecimiento económico.


La pérdida de capital es irrecuperable y hemos perdido crecimiento a largo plazo: el área verde.

¿En qué situación nos encontramos?. ¿Hay daños a largo plazo por la recesión o son sólo efectos a corto plazo?.

Me temo que esta recesión se ha prolongado excesivamente y sus dos caídas consecutivas nos han hecho demasiado daño. Perdemos personas formadas y perdemos instalaciones. La recuperación es muy lenta.
Sería preciso hacer una cuantificación exacta de la evolución de la productividad total de los factores. A falta de ello, es la intuición la que me dice que tenemos un menor crecimiento para mucho tiempo..


 

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