domingo, 3 de noviembre de 2013

Presupuestos Andalucía 2014: adiós inversión.

Presupuestos Andalucía 2014: agravan la crisis.

Ignacio Escañuela Romana.
3 de noviembre de 2013.


Repaso algunos datos del proyecto de presupuestos 2014, y llego a la conclusión de que carecen de objetivos claros y correctos.

Es verdad que parten de una situación complicada. Con una reducción de 3’5% producto de la imposición de un menor déficit, de menores transferencias del Estado central. Con una atención a la dependencia descuidada gravemente por el Gobierno central y que obliga al resto de Administraciones a aumentar su apoyo.

También es cierto que toman la  opción errónea de no subir impuestos en ningún caso, que obvia la posibilidad de imponer subidas en impuestos ecológicos, cuyo resultado es mejorar la asignación de recursos.

Pero en ese contexto, la decisión tomada es no sólo alarmante, sino que conduce directamente al desastre: una caída en la inversión pública superior al 40% en términos reales, en sólo dos años, es la receta para permanecer en la recesión y dañar nuestro crecimiento a medio y largo plazo.

Me centro en los datos referentes a la inversión. Comparo los presupuestos andaluces de 2009 con los del proyecto 2014:



Es decir, la inversión se reduce globalmente en un 56’65% entre 2009 y 2013. Si añadimos el impacto de la inflación, la caída supera el nivel del 60%. A lo que hay que añadir que esta reducción se concentra en las inversiones directamente efectuadas (Capítulo 6), que son las que con mayor probabilidad se realizarán. Para hacer una comparación, Cataluña, con un gobierno sí decididamente liberal y antikeynesiano, ha reducido entre 2009 y 2013 la inversión pública en el 32’12%.

No basta con decir que es un producto de los límites impuestos al presupuesto, pues la inversión pública era en 2009 el 22’61% del total presupuestario, y para el próximo año será el 11’2%.
Ahora bien, tenemos una demanda efectiva agregada muy baja, producto de una caída en el consumo y la inversión. Pero el desempleo es un producto de esa reducción. Para aumentar el empleo es absolutamente preciso dar un impulso a la inversión. Todo intento de mejorar la formación o la empleabilidad en un contexto en el que no hay empresas que contraten, es vacío y está destinado al fracaso.

Lo asombroso es la justificación planteada por la Presidenta de la Junta: nos centramos en gastos en personas. ¿La inversión no es un gasto realizado por personas que repercute en personas?. De ahí la decisión que ha tomado de aumentar las políticas de empleo/ empleabilidad, en un enfoque que sólo puede entenderse como liberal y destinado al más rotundo fracaso.

Cualquier libro de texto de economía expone la necesidad de que la inversión pública sea contracíclica: aumente en los momentos en que haya crisis. En Andalucía (y en España) hacemos lo contrario: cortamos demanda, destruimos tejido empresarial, comprometemos la dotación de capital a largo plazo. Es un viaje hacia la nada.




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