sábado, 22 de junio de 2013

El aprendiz de mago: las "recetas" del FMI para España.

El FMI saca su catecismo para España.

Ignacio Escañuela Romana.

22 de junio de 2013.


De vez en cuando, desde la lejanía del que sabe que no vivirá las consecuencias, los "expertos" del FMI utilizan sus catecismos de economía neoliberal para revelarle a los países qué deben hacer. Desde las alturas de quienes creen tener la medicina universal para todos los padecimientos económicos, nos señalan el camino hacia el paraíso.

Mejor que no lo recorramos y lo dejemos para ellos mismos: jamás se aplicarían estas soluciones.

Nada nuevo acaba de indicar a España. En resumen:

1. Para el mercado laboral:
- Facilitar a las empresas las reducciones de salarios y las modificaciones de condiciones laborales. El objetivo es que el trabajador tenga que aceptar finalmente las condiciones establecidas unilateralmente por el empresario.
- Acercar los contratos temporales e indefinidos quitándole a los indefinidos precisamente la perspectiva de perdurar en el tiempo.
-  Reducción de los salarios en su conjunto.

2. Para las rentas:
- Eliminar la indexación de precios: que los impuestos, jubilaciones, salarios, dejen de crecer a una tasa equivalente a la inflación. Lo que significa ir reduciendo lo que ganan trabajadores y jubilados en función de aumentos en precios no compensados.
-  Pensiones más bajas. ¿Es casualidad que sólo los ricos sean capaces de pagarse plantes alternativos de jubilación?.

3.  Para los impuestos y el estado:
- Bajar las cotizaciones a la seguridad social a cambio de una subida del IVA. Es decir, sustituir un impuesto directo por una indirecto pagado por igual por pobres y ricos. Los neoliberales o neoclásicos quisieran que los impuestos estatales no fuesen progresivos: no aumentase la carga de los impuestos conforme más tiene el contribuyente que los paga.
-  Reforma fiscal y de las comunidades autónomas propuesta por "expertos". Lo que deja ver la intención de centralizar. ¿Por qué?: porque se sabe que las administraciones territoriales son más cercanas a las preferencias de los ciudadanos, quienes desean mejores bienes y servicios públicos, aun a costa de pagar los impuestos correspondientes.
- Reducir el déficit público. En este punto quiero hacer una reflexión. Reagan, ideal de los políticos y economistas neocom, realizó una política modélica de expansión del gasto y déficit públicos. Esto no supuso ningún problema para el FMI y toda la escuela conservadora, porque el gasto fue a uso militar. Por cierto, a pesar de este uso que no es el más eficiente, logró relanzar a medio plazo la economía de los Estados Unidos y algunos sectores de alta tecnología y productividad, mostrando la eficacia de las políticas keynesianas.

4. "Cultura de pago": es decir, que estamos acostumbrados a no pagar y, por ello, no hacemos frente a las hipotecas y préstamos. Al parecer, el FMI cree que los desahucios se deben a que las familias prefieren no pagar las hipotecas confiando en que no pasará nada. Hago un breve comentario de esta medida: huele a "racismo": los mediterráneos seríamos pocos trabajadores, nada serios, acostumbrados a la pereza y a no pagar,....

5. Sistema financiero:
- La banca reconozca sus pérdidas con rapidez y sanee sus préstamos. Esto es totalmente erróneo: si queremos relanzar el crédito, hay que estimular previamente la economía e introducir inflación en el precio de activos como las casas, naves, industrias, etc. Mientras los activos de los bancos valgan cada vez menos, toda imposición de reconocimiento de pérdidas sólo implica rebajas adicionales de crédito. Dicho de otro modo: los bancos tienen una carrera desesperada para ir aceptando pérdidas en sus balances y no quebrar.
- Unión bancaria en  Europa. ¡Lo que nos faltaba!: que nuestra banca privada también esté controlada por Alemania.

6. Una política monetaria más expansiva del banco central europeo. Único punto positivo que percibo en las recetas, pero sin que se incluyan especificaciones.

Veamos. En su conjunto, estas medidas señalan una reducción adicional para los ingresos salariales y por jubilación, junto con el adelgazamiento de la capacidad del Estado para compensar las desigualdades. Desaparece, asimismo, cualquier intervención normativa pública en el mercado laboral, de forma que el trabajador quedaría sin instrumentos para reequilibrar su situación respecto al empresario.

Por lo tanto, llevarían a España a una sociedad terriblemente injusta, llena de sufrimientos humanos, en la que los derechos más básicos de las personas no estarían reconocidos. La Constitución sería todavía más un papel mojado e incumpliríamos los pactos internacionales de derechos humanos. Una sociedad en la que un trabajador no podría afrontar con su sueldo los gastos mínimos para garantizar el acceso a los bienes universales: vivienda, alimentación, educación, sanidad, etc. Una sociedad donde la capacidad de mejorar sería casi inexistente, por imposibilidad práctica de acceder a una educación de calidad compensatoria.

Me interesa aquí, además, añadir algunas consideraciones sobre el impacto de las medidas estándar FMI sobre el ciclo económico. Los factores que reducirían adicionalmente la demanda agregada española (el conjunto de cosas y servicios que compramos) serían:
- Reducción del gasto público.
- Mayor desigualdad, de forma que los ricos tendrían más. Como gastan menos que los pobres porque sólo ellos pueden ahorrar, supondría una menor demanda. Los trabajadores y jubilados podrían comprar menos.
- Daños en el sistema financiero español: caída adicional en los préstamos concedidos por los bancos.

Esta reducción en la demanda global provocaría un daño adicional en la economía española. Más pobreza y paro, que hundirían más al Estado y todo el sistema económico.

Mejor harían los "expertos" del FMI en ir a tomar café y pensar en los mundos de yupi. Además, ¿para qué sirve un FMI que no cree en la coordinación internacional de las políticas nacionales?.

¡Olvidemos que el FMI existe!.



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